05 diciembre 2017

DIARIO DE UNA BOMBA NUCLEAR (14ª PARTE)

“…Hoy no me encuentro bien, me he pasado varios días aquí tirado con dolores horribles en el estómago. Si fueran otros tiempos estaría en un hospital gritando que me aliviaran el dolor, pero eso tiempos ya no están y lo de gritar tampoco es que sea buena idea. ¿Habrá algún medicamento, en algún lugar que pueda ayudarme? ¿Estará caducado después de tanto tiempo? Por suerte ahora el dolor no es más que una molestia que me recuerda que en cualquier momento puede volver, pero me permite respirar y descansar.

Por otro lado, hace días que tengo una sensación extraña. No sabría explicarla, pero por alguna razón noto que mi cuerpo está alerta o intranquilo, no sé cómo explicarlo. Me viene a la cabeza esa frase que tanto oía en las películas o leía en los libros, “tengo la sensación de que me vigilan”. ¿Es posible eso? ¿Mi cuerpo puede percibir algo que mi consciente no ha detectado? No lo sé, pero si puedo decir que, durante los últimos días, antes de caer aquí sudado y dolorido, todos mis sentidos se alteraban y tenia la increíble necesidad de mirar hacia atrás.

Quizá no es más que una paranoia, mi cuerpo medio febril, juega conmigo, pero sí que puedo asegurar que algo me inquietaba.

Ahora no quiero salir, es de noche y ni siquiera hay luna, me quedaré aquí un poquito más, antes de emprender de nuevo, mi camino hacia el eterno norte…”

04 diciembre 2017

DIARIO DE UNA BOMBA NUCLEAR (13ª PARTE)

“...Que cansado estoy… he pasado horas recorriendo caminos. Ahora busco el océano o el mar, son meros recuerdos difuminados en mi mente. me gustaría poder sentarme en una playa y quizá poder disfrutar de unos minutos de paz, o morir en paz, qué cojones, puestos a ello, mejor viendo una de las cosas más hermosas que puedo recordar.

Intento seguir la misma dirección, siempre hacia el norte, pero cuando desde la lejanía vislumbro antiguos núcleos urbanos, doy rodeos muy grandes, por si allí hubiera lo que ahora más temo. Esto ralentiza mi avance, pero me siento mucho más seguro. Encuentro alimentos olvidados en cabañas y chozas, de vez en cuando encuentro alguna fruta. Cómo cambiamos con las situaciones, antes tiraba cualquier fruta que estuviera mínimamente pocha, ahora, muy podrida tiene que estar para que la deseche.

¿Podré llegar a lo que antes llamábamos España? Ahora no debe ser nada más que una tierra inhóspita, completamente destruida, desolada como muchas otras zonas, sin banderas, sin fronteras y sin sentimientos de pertenencia. Ahora que lo pienso, quizá no tener fronteras es lo único bueno de todo esto.

¿Dónde debo estar? Que bien me vendría un GPS ahora, o Google maps. Si llegara a España, ¿sería capaz de reconocer Málaga, Alicante, Madrid, Zaragoza o Barcelona si las viera? Tengo muy buenos recuerdos de todas ellas, pero lo dudo mucho, las ciudades que he encontrado en mis viajes estaban completamente destruidas, no eran más que ruinas y polvo. Si África ha quedado tan dañada, ¿cómo habrá acabado Europa? No tengo esperanzas de encontrar nada reconocible, pero quizá pueda morir mirando el mar, ahora es mi anhelo.

Cuando vivía en España, solía acercarme a la playa, sentarme en la arena y dejar que mi mente se meciera al ritmo de las olas. Quizá allí podría gastar los últimos recodos de mi vida, qué sueño tan bonito….”
Seguir Leyendo...

03 diciembre 2017

¡¡4º ANIVERSARIO!!

Como pasa el tiempo... Hace 4 años que inicié mis andaduras por los mundos de los bloggers, y muchos libros han pasado por mis manos.

¡¡¡4 AÑAZOS!!! Quien iba a decir que continuaría creando entradas después de tanto tiempo. Hay muchos blogs de lectura, pero la verdad es que me entretiene mucho seguir creando entradas y, sobre todo, leyendo libros.

Es verdad que actualmente no tengo mucho tiempo para leer, las entradas este año se han reducido considerablemente, pero he empezado con una nueva etapa, con un pequeño relato creado en pequeños trocitos, un nuevo entretenimiento.

Espero poder celebrar los 5 años con muchas más entradas, hay que enseñar a las nuevas generaciones las ventajas que tiene la lectura, y espero poder transmitirlo. Ya tengo mis propósitos para el 2018, pero eso, en otro momento...

Muchas gracias a todos los que pasáis por aquí de vez en cuando.

Un saludo y un abrazo :)
Seguir Leyendo...

30 noviembre 2017

DIARIO DE UNA BOMBA NUCLEAR (12ª PARTE)

“…Poco a poco mis ánimos van mejorando, no me muevo con la misma soltura y tranquilidad, pero ya no tengo miedo de mi propia sombra. Estoy lejos de esa “gente” o mejor dicho bestias, e intento no pensar en ellos mientras sigo recorriendo el mundo.

¿Cuál debe ser ahora mi propósito? Los dolores continúan, me entran ataques de tos en los que me sale sangre. Ya me lo he preguntado varias veces, pero ¿Cuánto me queda? Antes tenía un propósito que era encontrar personas vivas, pero ahora ya no tengo esa ambición. Entonces ¿por qué sigo viviendo? ¿Por qué me levanto cada día y empiezo a andar? No lo sé, decido levantarme porque estarme quieto no me ayuda en nada.

Puedo ir dónde quiera y quizá poder contemplar las maravillas de la naturaleza, si queda algo que el ser humano no haya destruido.¿Podría volver a disfrutar del vaivén de las olas?

Mañana será un nuevo día, ahora tengo otro propósito diferente, ahora sé hacia dónde ir…”
Seguir Leyendo...

14 noviembre 2017

DIARIO DE UNA BOMBA NUCLEAR (11ª PARTE)

“… Ya he salido de mi encierro, el hambre, la sed y el olor, me han dado el empuje para moverme. Durante el tiempo que ha durado, no he tenido más fuerzas para escribir, mi vida se había resumido en comer, beber, dormir, vigilar y hacer mis necesidades.

Me he mantenido siempre que ha sido posible en las sombras y lejos de los caminos, el miedo de encontrarme a esos monstruos me ha dado las fuerzas para no caer desmayado y he podido encontrar comida y agua. He repuesto los suministros que había agotado tras mi encierro forzado.

Sigo encontrando cuerpos desparramados, medio desnudos, con la piel apergaminada por culpa del calor, agua y viento que acarician esos cuerpos putrefactos, pero ninguno de ellos me causa la misma sensación que ese pobre hombre. De vez en cuando me acerco a un cuerpo para intentar descubrir cómo murió, esperando que nunca sea por disparo en la cabeza.

Ahora me muevo más despacio y con mucho cuidado, pero intento no pasar dos días en la misma zona. ¿Es así como pasaré el resto de mis días? Cuanta razón tenía aquel compañero de trabajo que siempre decía “La ignorancia es felicidad”.

Hoy he releído lo que llevo escrito, y me he acordado de esa otra figura que vislumbré a lo lejos. ¿Fue mi imaginación y había alguien más? Ese ser que vi, ¿será el tipo de persona que he buscado durante tanto tiempo? Un compañero/-a para recorrer el mundo, alguien con quien poder hablar, alguien que por fin mate esta soledad que me atenaza desde hace tanto tiempo. No lo sé, pero ahora esta soledad no me parece tan agobiante…”
Seguir Leyendo...

19 octubre 2017

DIARIO DE UNA BOMBA NUCLEAR (10ª PARTE)

“Llevo mucho tiempo aquí escondido, ¿Cuántos días deben haber pasado? No veo la luz del día, solo me aparto de mi escondite para hacer mis necesidades y mientras estoy a ello, tengo un miedo atroz de que alguien me encuentre.

Ahora sé que no estoy solo, pero tengo mucho más miedo ahora que está confirmado. Antes me movía con libertad buscando comida y bebida, incluso buscando supervivientes, pero ahora llevo una eternidad agazapado como un animal, racionado la comida y la bebida para no tener que salir. Me muero de hambre, pero soy incapaz de salir a buscar, todavía me tiembla el cuerpo al pensar en ese cuerpo tirado en el suelo con los ojos abiertos mirando el cielo hasta que sus ojos se pudran dejando una mirada vacía mirando el universo.

Intento pasar el tiempo leyendo, pero no consigo concentrarme. Sé que tendré que salir tarde o temprano, estoy mentalizándome ya que quedarme aquí solo puede llevarme a un sitio, a ser un cuerpo más pudriéndose entre los cascotes de la destrucción…”
Seguir Leyendo...