Se trata de la última novela de Ildefonso Falcones. Tras La catedral del Mar y La mano de fátima, Ildefonso nos intenta sorprender con otra novela histórica.
Ildefonso vuelve a demostrarnos la capacidad que tiene para documentarse históricamente, pero eso no te asegura una buena novela.
La historia me parece aburrida y predecible. La evolución de los personajes es bastante insignificante. La verdad es que me esperaba más. Quizá el tema no me llamaba demasiado la atención, pero yo creo que a la historia le falta algo. Tras tantas páginas esperaba quedarme con otra sensación.
Ildefonso Falcones debería intentar encontrar un balance entre documentación histórica y narración. No todo es saber hechos históricos a la hora de escribir una novela histórica para poderla ambientar, necesitas una buena historia para poder relacionar todos esos datos, y hacerlos formar parte de la historia.
Hoy os presento la segunda novela de Ildefonso Falcones, para mi, mejor que la primera. Como ya indiqué en el apartado de La catedral del Mar, ésta era un plagio de Los pilares de la tierra, pero La mano de fátima me dio bastantes horas de entretenimiento.
En la opulenta Córdoba de la segunda mitad del siglo XVI, un joven morisco, desgarrado entre dos culturas y dos amores, inicia una ardiente lucha por la tolerancia religiosa y los derechos de su pueblo.
En 1568, en los valles y montes de las Alpujarras, ha estallado el grito de la rebelión: hartos de injusticias, expolio y humillaciones, los moriscos se enfrentan a los cristianos e inician una desigual pugna que sólo podía terminar con su derrota y dispersión por todo el reino de Castilla. Entre los sublevados se encuentra el joven Hernando. Hijo de una morisca y el sacerdote que la violó, es rechazado por los suyos, debido a su origen, y por los cristianos, por la cultura y costumbres de su familia. Durante la insurrección conoce la brutalidad y crueldad de unos y otros, pero también encuentra el amor en la figura de la valerosa Fátima, la de los grandes ojos negros. A partir de la derrota, forzado a vivir en Córdoba y en medio de las dificultades de la existencia cotidiana, todas sus fuerzas se concentrarán en lograr que su cultura y religión, las de los vencidos, recuperen la dignidad y el papel que merecen. Para ello deberá correr riesgos y atreverse con audaces y muy peligrosas iniciativas.
Los lectores de La catedral del mar encontrarán en esta segunda novela de su autor las mismas claves que llevaron al éxito a la primera: la fidelidad histórica, que se entrevera con un apasionado relato de amor y odio, de ilusiones perdidas y esperanzas que dan sentido a la vida y la lanzan por los caminos de la aventura. De ese modo, su autor construye una trepidante novela que pretende reflejar la tragedia del pueblo morisco, ahora que se cumple el cuarto centenario de su expulsión de España, y que también relata una vida singular, la de un hombre fronterizo y enamorado que nunca se resignó a la derrota y luchó por la convivencia.
Situada en España en el siglo XVI, el escritor nos guía por Andalucía, aportando mucha información histórica. En su primera novela recibió muchas críticas sobre incongruencias históricas, y en La mano de fátima se nota que el autor se ha documentado profundamente en la historia que rodea a los personajes.
La novela esta inundada de datos históricos y descripciones de hechos con un detallismo que pone la piel de gallina. El escritor consigue que vivamos la época a través de sus palabras, una época llena de brutalidad y crueldad. Lo malo es que tantos datos y detallismo, si no lo enlazas correctamente con la historia de tus personajes, se puede llegar a hacer pesado, cosa que pasa en ciertos momentos del libro.
La trama está bastante lograda, con unos personajes muy reales y llenos de matices culturales, históricos y religiosos. He disfrutado de la vida de los éstos, siguiéndola paso a paso gracias al escritor
Yo creo que es un buen libro histórico que nos hará palidecer con lo que la humanidad es capaz. Te permite vivir la historia de España de una forma diferente que esas interminables clases de historia del instituto. Ildefonso Falcones hace que en cada capítulo suceda algo que te obliga a seguir con el siguiente enseguida.
Recomiendo su lectura, y espero que lo disfrutéis.
Hace unas entradas, comenté que cualquier libro que está situado en una ciudad que yo haya visitado y conozca me hace sentir algo especial.
La catedral del mar es uno de ellos. Barcelona, siglo XIV, es donde transcurre esta historia.
Siglo XIV. La ciudad de Barcelona se encuentra en su momento de mayor prosperidad; ha crecido hacia la Ribera, el humilde barrio de los pescadores, cuyos habitantes deciden construir, con el dinero de unos y el esfuerzo de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar. Una construcción que es paralela a la azarosa historia de Arnau, un siervo de la tierra que huye de los abusos de su señor feudal y se refugia en Barcelona, donde se convierte en ciudadano y, con ello, en hombre libre. El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la catedral de la Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y la riqueza. Pero con esta posición privilegiada también le llega la envidia de sus pares, que urden una sórdida conjura que pone su vida en manos de la Inquisición... La catedral del mar es una trama en la que se entrecruzan lealtad y venganza, traición y amor, guerra y peste, en un mundo marcado por la intolerancia religiosa, la ambición material y la segregación social. Todo ello convierte a esta obra no solo en una novela absorbente, sino también en la más fascinante y ambiciosa recreación de las luces y sombras de la época feudal.
A mi me pareció una lectura entretenida, y lo he recomendado a conocidos, pero si me paro a analizarlo mínimamente, encuentro algunos detalles que me gustaría destacar.
Antes de leerme este libro, ya me había leído Los Pilares de la Tierra de Ken Follett, del cual hablaré en alguna próxima entrada, ya que merece toda una entrada por si solo. Conozco gente, y he leído opiniones de otras personas, con la que coincidimos en el punto de que La catedral del mar es un plagio de éste. Hay demasiadas similitudes entre ambas historias y el desarrollo. Esto, creo que nadie podría rebatirlo. Es una novela con menos alicientes, a pesar que hay sensaciones de rábia que sufrí con Los pilares de la tierra, que Ildefonso Falcones ha conseguido reproducir.
Pero como ya he indicado, a mi me pareció entretenida. Me pareció una historia interesante que mantiene un mismo nivel del principio a fin. Nos describe la ciudad y la gente de esa época. Siempre que hablaban de un sitio o de un desplazamiento, lo situaba en mi mente en la Barcelona actual, incluso he paseado zonas que nos describen en este libro. He leído críticas de que el escritor no se documentó correctamente, pero yo como no viví esa época (me queda un poco lejos) no puedo opinar demasiado en esta ámbito.
Resumiendo, es una historia interesante, leela para entretenerte, pero no esperes una maravilla y menos si antes te has leído Los pilares de la tierra, ya que esta por debajo de su nivel.